Índice de Contenidos

Revoluciones tecnológicas perpetuas en el siglo XXI

 

Estamos en un mundo cambiante, y cuando se trata de tecnología y de la próxima gran revolución tecnológica la velocidad crece exponencialmente, lo cual nos hace parecer mucho menos capaces de predecir el cambio. Por eso las grandes mentes hablan de prepararse para los cambios más que de preveerlos.

 

La regla de la potencialidad

Solemos sobreestimar lo que los avances nos depararán a corto plazo.

 

“En el año 2000 los coches volarán…” -se escuchaba en los años 80-, y tendemos a subestimar de forma desproporcionada lo que significarán a largo plazo.

 

Si me apuras, a medio plazo también.

 

“Vamos a tener ordenadores que se comuniquen entre sí con los que podremos hablar y pedirles cosas del tamaño de un reloj que sustituyan las cartera…” … -oh! wait…-.

 

¿Sabías que cada 2 años el número de transistores se duplica en las CPU?

 

Esto se cumple desde la primera computadora hasta el presente, y significa que cada 10 años se multiplican por 1024, aproximadamente.

 

Entender la evolución anterior para comprender posibles cambios a corto plazo

 

¿Qué avances han sido más importantes en las décadas pasadas?

(Un poco de “rollo” necesario…)

 

La world wide web, sin duda, ha sido el avance más importante en cuanto a revolución tecnológica, en paralelo a los computadores, los algoritmos de información y ordenamiento de ésta. En concreto significa que aunaron HTML, HTTP, y otros protocolos en la WWW que a día de hoy la conocemos como “la nube”, y hasta hace nada simplemente “internet”.

 

Aunque esta última era una denominación errónea.

 

Internet se inició muchísimo antes de “la nube”.

 

En menos de diez años hemos dado varios saltos importantes dentro de la propia red de redes. Seguramente ni los hayas notado si eres un usuario que apenas usa el ordenador para redes sociales, alguna suite de programas como office, etc.

 

Si eres gamer o un usuario hiperconectado (por no decir “enviciado”) con redes sociales, habrás percibido casi de forma natural este cambio. Y sólo los que están en pleno desarrollo de herramientas que se aprovechan de los cambios sabrán esto que te voy a resumir aquí.

 

Evolución de “la nube”

 

Web 1.0

 

Fue la red original de acceso al público que tenía un carácter más bien informativo, con mucho texto, algunos enlaces a webs similares, y muy poco contenido audiovisual (especialmente al principio). Se estima que el período de transición a la web 2.0 comenzó en los primeros años del inicio de este siglo XXI.

Los elementos que hacen uso de ella son meramente los ordenadores de sobremesa, y los primeros ordenadores portátiles en menor medida, ya que no existían redes inhalámbricas como las actuales, sino una red conectada por módems y proveedores de servicio distintos de las compañías telefónicas aunque se hacía uso del cable de conexión de telefonía.

Elementos de diseño que distinguen a este nivel de red

  • Páginas estáticas en vez de dinámicas por el usuario que la visita.
  • El uso de framesets o Marcos.
  • Extensiones propias del HTML como <blink> y <marquee>, etiquetas introducidas durante la guerra de navegadores web.
  • Libros de visitas en línea o guestbooks.
  • Botones GIF, casi siempre a una resolución típica de 88×31 píxeles en tamaño promocionando navegadores web u otros productos.
  • Formularios HTML enviados vía correo electrónico. Un usuario llenaba un formulario y después de hacer clic se enviaba a través de un cliente de correo electrónico, con el problema que en el código se podía observar los detalles del envío del correo electrónico.
  • No se podían añadir comentarios ni nada parecido.
  • Todas sus páginas se creaban de forma fija y muy pocas veces se actualizaban.
  • No se trata de una nueva versión, sino de una nueva forma de ver las cosas.

 

La edad de “piedra” de internet.

 

Así deberíamos llamar a esta fase. Los inicios, y esto duró muy poco. Luego llegó la gran revolución tecnológica.

 

En menos de diez años el cambio fue gigantesco, inimaginable, y para proporcionar una vía a esta demanda todos los sectores paralelos hicieron un esfuerzo impresionante. Estamos hablando de unos pocos años y de un cambio que pasó del cable de cobre de telefonía a las redes inalámbricas, a la fibra óptica, los usb, los primeros dispositivos conectados con telefonía móvil como los PDA que tenían una versión reducida de windows, …

 

Las primeras “redes sociales”

 

Lo más parecido a las redes sociales que había por entonces se conocía (y aún existe) como Internet Relay Chat (lo que traducido significa algo así como “chat en tiempo real de internet”): IRC.

 

Existían aplicaciones para su uso, y evolucionaron gracias a la comunidad desarrolladora que implementó los llamados “scripts” que podían ejecutar servicios especiales en el ordenador local que aprovechaban los protocolos de la primitiva red para dar cierto aire de personalización a la experiencia.

 

Yo fui usuario de todos estos servicios y plataformas desde muy pronto: 1992-1993.

 

Web 2.0

 

La red “sociable”. Surgimiento de foros, blogs, aplicaciones web y servicios web, redes de distribución por email de información y listas de suscripción mejoradas (yo estaba suscrito a varias incluso antes del año 99, antes de la web 2.0, pero era una forma muy primitiva de participación con listas de email). Algo más tarde empezarían lo que a día de hoy conocemos como las primeras “redes sociales”, durante la segunda mitad de la década pasada.

 

La Web 2.0 permitía realizar trabajos colaborativos entre varios usuarios o colaboradores: Wikipedia, Facebook, redes de aprendizaje y formación, aulas virtuales, foros especializados, etc.

 

Características de la Web 2.0

 

La Web 2.0 se caracteriza principalmente por la participación del usuario como contribuidor activo y no solo como espectador de los contenidos de la Web (usuario pasivo). Los cambios que se producen son más sobre el contenido que sobre tecnicismos, permitiendo que surja lo siguiente:

  • El auge de los blogs.
  • El auge de las redes sociales.
  • Las webs creadas por los usuarios, usando plataformas de auto-edición. (Los famosos CMS: WordPress, Prestashop, etc)
  • El contenido agregado por los usuarios como valor clave de la Web.
  • El etiquetado colectivo (folcsonomía, marcadores sociales…).
  • La importancia del long tail. (Palabras clave de más de 3 palabras de búsqueda)
  • El beta perpetuo: la Web 2.0 progresa constantemente durante este período.
  • Aplicaciones web dinámicas. (Contenidos y formas que se adaptan; tímido inicio del estilo responsive)
  • La World Wide Web como plataforma.

Vemos que en pocos años la red evoluciona a trompicones hacia algo que buscan sus usuarios. Los negocios empiezan a ver el potencial comercial de la misma, aunque aún no ha terminado de sustituir a otras plataformas más arcaicas como la televisión y la radio, las cuales durante estos últimos años han sido más bien reinventadas y absorbidas por la web 3.0 y las redes sociales.

 

Web 3.0

La llegada de “la nube”

 

La web 3.0 es también conocida como la web inteligente o web semántica, es la última incorporación formal a la gran familia de conceptos. Incluye una mejora de los algoritmos, con tímidos intentos de incorporar tecnología de inteligencia artificial para mostrar en buscadores mejores resultados, gracias a unos contenidos hiper enriquecidos con metadatos que informan ocultos a los ojos de los usuarios de absolutamente todo lo necesario, y permiten crear una visualización y un uso mucho más agradable, específico, y completo de los mismos:

  • Opiniones.
  • Subenlaces de categorías.
  • Lectores de voz con tecnología TTS (text to speech, “texto a voz”).
  • Y a la inversa con STT que pueden responder a nuestros comandos de voz mediante herramientas, y permitirnos desde envíos de contenidos, mensajes, e información a realizar compras en un proceso muy simplificado a través de dispositivos inteligentes como los “smartphones” o ya en general móviles, tabletas, smartwatches, e incluso frigoríficos, altavoces con procesadores para el manejo del hogar como Alexa, etc.

 

Las principales características de la web 3.0

 

  • Estandarización de los formatos de código: HTML5 y la W3C. Aparición de mejoras y unión de viejas bifurcaciones en otros lenguajes de marcado.
  • Big Data: Siguiente paso en la recabación y uso de bases de datos, con algoritmos, herramientas, y canales especializados. Nuevos protocolos.
  • Inteligencia Artificial: RankBrain, NLP, redes neurales, machine learning, etc. Los mayores cambios provienen de la mejora algorítmica y del aumento de poder computacional y velocidad de la web, la portabilidad de objetos conectados a la red en todas partes etc.
  • Web Semántica: Estructurado de metadatos, microdatos, y otros formatos para el enriquecimiento del contenido web.

 

De hecho, estamos ya en un punto intermedio entre este último paso y el próximo 4.0, aunque quizás haya que bifurcar en 4.1 y 4.2 de forma más bien paralela que consecutiva porque ya los cambios no sucederán de forma lineal, como pasó entre el 1.0 y el segundo nivel de desarrollo, y de hecho los unen espesas neblinas de desarrollo e implementación que hacen indistinguibles sus inicios o finales.

 

Un nombre que le viene como anillo al dedo a “La Nube”.

 

Casi es ideal el concepto de “nube”, pues es algo casi etéreo, homogéneo, donde todo se mezcla y no puede vislumbrarse todo lo que la transforma en sus distintas y antañas figuras esquemáticas. Es más sencillo así para el usuario, y más complejo para los desarrolladores, pero sólo en parte. Esto se debe al inmenso salto cualitativo y simplificador de las herramientas de desarrollo. Cada día es más fácil crear contenidos, incluyendo herramientas que crean otras herramientas con pocos clics o comandos de voz.

 

Es hasta la fecha la era dorada de la información. Tanto que estamos viviendo un exceso de la misma, “infoxicados”, fomentando el déficit de atención debido a que tenemos que seleccionar aquel contenido que queremos consumir y las distracciones son innumerables. La publicidad es invasiva, y la experiencia de usuario es algo difícil de mantener en niveles de calidad aceptables. Hay un “amor-odio” con el marketing y la personalización. El comercio electrónico mueve trillones anualmente.

 

¿¿Web 4.0?? La próxima revolución tecnológica digital.

 

Por mucho que te escriba aquí lo que yo mismo estoy realizando en este aspecto, me quedaría probablemente demasiado corto con el potencial de la web 4.0. Más bien diré que lo que viene a continuación nos va a coger a todos con la guardia baja en una o más áreas.

 

Pero te puedo decir que hay que prepararse y tener en cuenta que los saltos cualitativos no sólo afectarán a las experiencias y contenidos, sino que el propio hardware está en fase de evolución ahora mismo.

 

Dónde podemos ver las primeras señales de esta revolución tecnológica?

 

Digamos que debéis prestar atención a las siguientes incorporaciones, y mejoras, áreas, etc que surgirán o ya han surgido hace poco y que formarán parte del núcleo de la web que viene probablemente antes de empezar la próxima década.

 

Lo que antes evolucionaba cada 5 o 10 años, ahora sucede en 2 y 3 años, o menos. Pasa de forma perceptible por cualquier usuario, en resultados palpables y en experiencia directa. La próxima década eso sucederá en 1 año o en meses, y no estamos listos para ello, ni lo estaremos. Tendremos que prepararnos sobre la marcha.

 

Los grandes cambios que se avecinan en la “gran manzana” digital

 

  • Bots: chat bots, asistentes, bots conversaciones, bots de compras, informativos…
  • Inteligencia artificial mejorada (pero no autónoma: Eso de la conciencia tardará algo más).
  • Computación cuántica. Aumento de capacidad y velocidad. Mejorará tanto el uso normal y las áreas de investigación en todos los campos.
  • Encriptación cuántica y cyberseguridad inteligente semiautónoma.
  • Baterías mejoradas: No sólo su capacidad, sino su carga en tiempo, la mejora de la carga inalámbrica que ya se consigue a 5 metros de distancia.  (Probablemente se consiga a distancias espectaculares).
  • Internet of Things (IoT): Internet de las cosas. Más de 50.000 millones de aparatos inteligentes conectados a internet en 2020-2021 se estima que habrá. Desde coches inteligentes, relojes, bandas tipo pulseras, anillos, televisores, electrodomésticos en general, mascotas, drones, etc.
  • Web 3D.
  • Realidad virtual. Además del 3D, el avance en dispositivos que nos permitirán experimentar a un nivel totalmente nuevo la red, o incluso el mundo “offline” con realidad aumentada, y hasta es posible que no se conformen con el oído y la vista, y el tacto, sino que sumen ¡el olfato!
  • Mejoras de hardware para personas: ¿Wearables estilo cyborg? ¿Mejoras de memoria, capacidad, estimuladores?… Aquí lo dejo un poco abierto a la imaginación de cada uno, quizás surja más bien entre lo próximo y lo siguiente.

 

¿Bifurcación en la evolución de la red de redes?

En mi opinión tras esta próxima etapa, o durante la misma, la personalización hará aparecer vertientes de la nube de tal forma que existirán múltiples y distintas variables: Una web de hiper realidad y gadgets tecnológicos dignos de películas futuristas, pero también una contraposición de web más espartana, casi invisible, gracias al uso de la inteligencia artificial y los wearables conectados. Nos permitirá experimentar más el mundo offline sin interferir con el entorno ni con nuestros sentidos (nada de realidad aumentada), pero que facilitará canales paralelos de información: voz, asistentes, datos de salud y ejercicio, recomendaciones por localización, publicidad indirecta no invasiva, etc.

 

La web para todos los gustos se acerca, ya está muy cerca, y el concepto de adaptabilidad se quedará corto.

 

Pasemos a algo más novedoso…

 

He tenido tiempo durante el desarrollo de este post de someter a un grupo de empresarios digitales a un cuestionario, y aunque hubo poco interés (como si no tuviéramos suficiente ya en el presente para pensar en el futuro no?… ¡¡¡ERROR!!!), surgieron algunos temas muy interesantes que consideraron como posibles nuevos hitos en el futuro próximo. Los que considero que pueden dar la nota, y los que les faltaron, son lo que comentaré a continuación:

 

EXOESQUELETOS

 

Llevamos ya unos cuantos años viendo modelos que dejan bastante que desear y de hecho parecen juguetes que se pone la gente sobre la ropa. Hasta que llegó ESTO:

 

 

Es un modelo funcional, ya no un prototipo único, como podéis contemplar detrás de él pues hay más unidades. Está diseñado eso sí para ayudar en labores de limpieza de Fukushim, o en fábricas. Debe trabajar conectado a una toma de corrienta de alta potencia. Es el hándicap que tiene. Con las próximas evoluciones en baterías no descartemos ver algo así antes de 10 años a tamaño de un ser humano con la fuerza de un rinoceronte.

 

Toda una REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA de armaduras.

 

Me podría extender más, pero creo que en este aspecto lo mejor era mostrar un ejemplo que dicho sea de paso funciona. Más de uno dejará de creer que esto es una broma o que no sucederá nunca. Ya existe, ya se usa, y … oh, sí, han venido para quedarse.

 

Pasemos a los primos hermanos de los exoesqueletos…

 

ANDROIDES

(…e inteligencia artificial “autónoma”… )

 

Para que me entiendas: AUTÓMATAS, o “robots inteligentes”, en este caso (androides) de apariencia humanoide.

 

Por suerte, no necesito recopilar de nuevo toda la información, pues ya tengo un artículo en el blog que reúne toda la información de ambos mundos, y casi recién salido del horno. Es bastante actual así que te invito a leer sobre el futuro de la inteligencia artificial, y los androides.

 

Te puedo adelantar que si los exoesqueletos ya son reales, ese artículo te va a dejar la mandíbula por el suelo.

 

Los Androides ya están aquí desde hace tiempo.

 

Creo que va quedando patente que estoy hablando más de una expansión, y mejora del presente que de un futuro lejano, pues de prácticamente todo ya existe algún tipo de versión siendo mejorada. El uso comercial, la explotación de dichas tecnologías, y el abaratamiento de costes serán decisivos en la rápida divulgación y uso entre los usuarios.

 

Ahora dos temas que me gustan mucho:

 

Realidad Virtual y Realidad Aumentada

 

La realidad virtual es básicamente un modelo informatizado e interpretado a través de nuestros sentidos, especialmente el sentido de “la vista”, ahora con mejor tecnología el “sistema auditivo”, y seguramente en el futuro “el olfato”.

 

El tacto aún está siendo implementado poco a poco. Queda muchísimo por mejorar, y aquellos que se vean atraídos por este mundo tienen al menos 20-30 años de disfrute dedicándose a crearlo y mejorarlo. Hasta que no sean necesarios debido a automatización y autoprogramación de los entes cibernéticos. (Me arriesgo a preveer que por ese entonces será la “moneda de cambio” habitual).

 

Me voy por las ramas como siempre y no arranco el tema… ¡Perdón!

 

Inicio de la “Realidad Virtual”

 

Todos hemos experimentado con la realidad virtual en algún momento. Yo lo hice en su versión más primitiva en el año, creo recordar, ¿1993…? Habían unas máquinas enormes donde te tenías que meter. El casco pesaba unos 3 o 4 kilos de peso, y tenía un cinturón atado a una plataforma con una barandilla que te rodeaba. Como controles un mando que imitaba a una empuñadura, y podía hacer las veces de espada/pistola.

 

No, no había internet, ni www, ni nada. Al menos no como la conocimos unos 2-3 años después. Por este entonces empezaba como ya comenté a iluminarse la red, pero este tipo de “realidad virtual” tenía que ser disfrutada en red local, jugando contra los otros que estuvieran conectados. Era divertido, y por entonces me costaba unas 100 pesetas jugar unos 5 minutos. Algo así como subirte a una atracción de feria.

 

Procesadores de “casi” ciencia ficción.

 

Hoy tenemos procesadores del orden del millón de veces más potentes que los de por aquel entonces, memorias más rápidas, placas base a eones luz, y demás componentes. Las tarjetas gráficas orientadas a juegos, animaciones, física y demás empezaron unos cuantos años más tarde con las primeras “VOODOO”. Éstas parasitaban y mejoraban tu tarjeta gráfica convencional. Eran las primeras “aceleradoras gráficas”. Luego se especializaron las tarjetas y … años más tarde, tenemos todo esto en la palma de la mano.

 

¿Por qué crear máquinas sólo para realidad virtual?

 

Lo que han hecho es crear básicamente un micro-casco/soporte para colocar el terminal móvil que tengamos. Éste usa la aplicación que tenga la tecnología partida de pantalla. Las imágenes y las lentes polarizadas están colocadas de tal forma que en nuestra mente son interpretadas como 3D. Al aislarnos de la luz exterior mejor que antes, junto a un buen sonido… voilà.

 

Efecto conseguido.

 

Eso sí, efectos nocivos de ponerte un radiador de microondas a 2-3 centímetros de tu cara durante horas? “Hola cáncer… hola dioptrías…”.

 

Ahí también hay campo de mejora.

 

La pieza fundamental para la realidad virtual no es otra cosa que nuestro cerebro. Y esa ha sido la verdadera clave de todo esto: Cómo engañarlo, … básicamente.

 

Una de realidades digitales…

 

La utópica realidad virtual debería ser algo que no pudieras distinguir de la real del mundo físico. No creo que pasen ni 20 años antes de que empecemos a jugar con tecnologías que nos conecten la mente directamente a la nube. De ahí a engañar a las zonas del cerebro conectadas a nuestros “sensores” físicos, otros 10-15… 20 años? Quizás menos, ayudados por lo que he comentado más arriba.

 

Realidad aumentada

 

La realidad aumentada es similar, pero en simbiosis con lo que experimentas en el mundo físico. Añaden y enriquecen la experiencia de tus sentidos con información, imágenes, vídeo, superposición de realidades, etc.

 

Echa un vistazo a este vídeo para que la experimentes en un futuro más que probable de uso de la misma, con un final que no tiene por qué ser real, ni lo habitual. Sólo para que obtengas la idea.

 

 

Aún no he acabado… y si aún me estás aguantando estos ladrillazos de futurismos, pues espera a ver la guinda del pastel que te vengo a comentar aquí abajo, sin duda alguna mi favorita.

 

VEHÍCULOS AUTÓNOMOS

 

No he dicho “coches autónomos” aposta, pues… lo que ya existe es eso, y probablemente lo veamos en un futuro próximo en camiones, autobuses, barcos, drones (de estos ya hay también), tractores (también los hay ya…), aviones (en cierta forma el piloto automático es una versión primitiva de esto), helicópteros, … ¿naves?

 

Son muchas las empresas que están incorporando tecnologías de autoconducción en sus coches inteligentes. Es una tecnología muy joven con mucho que mejorar, pero actualmente han reducido a la mitad la media de accidente mortal por kilómetro.

 

Queda mucho por mejorar en la conducción autónoma.

 

Queda mucho que mejorar, y probablemente tengamos que seguir viendo ese elemento en nuestras estadísticas los próximos años. Eso sí, virtualmente puede casi eliminarlo. Añade las conducciones por embriaguez actuales, límites de velocidad, eliminación de las recaudaciones por excesos, notificaciones e incluso revisiones al taller autopilotadas. Una delicia para los amantes de la optimización del tiempo.

 

Por el lado oscuro de este avance (y de otros) la gente ya se echa las manos a la cabeza alegando que perderán sus puestos de trabajo. Pues tienen varias opciones: Pivota a otra cosa, añade algo más de valor al ser un conductor frente a tu competencia. Quizás sube de escalón a los sectores que aún no estén siendo ocupados por programas.

 

VIAJES ESPACIALES.

 

Sí, hasta ahora nos hemos limitado a excursiones orbitales, alguna más lejos que otra, pero en resumen a jugar al tirachinas con la Luna (supuestamente), y en teoría, sorprendentemente (duh…) sin volver en 50 años. Ya, … sí… vale… ok.

 

¿Es que se nos ha perdido algo ahí fuera?

 

Pues no, pero tal vez se nos pierda aquí dentro, y es peor. La cantidad de sucesos que nos pueden borrar de la faz de la tierra ha abierto de nuevo las ganas por dejar una semilla que florezca en otro planeta. Por eso se mira a Marte con esos “ojitos de ciencia enamorada”. No porque nos encanten los desiertos de arena roja, sin protección de la radiación, y sin océanos ni animales, o nada que comer, no.

 

Buscando mentes brillantes que revolucionen nuestro avance

 

Alguien va a tener que salir ahí y dedicarse toda su vida, y varios descendientes a crear una burbujilla lo suficientemente grande. Tanto como para que con ayuda de los próximos hitos tecnológicos pueda llamarse autosuficiente. No hace falta que sea una nueva Tierra.

 

De esa basta con una por ahora. Pero si algo pasa aquí geológica, militar o espacialmente, se  pueda continuar el viaje de la evolución. Restaurar lo perdido en algún momento. Quien sabe, ¡a lo mejor hasta ha pasado hace decenas de miles de años!

 

Pero eso se lo dejamos a Cuarto Milenio con Iker Jiménez y a los especuladores de otras “civilizaciones”.

 

Centrémonos en lo que podamos comprobar y demostrar.

 

Entonces… ¿qué más puede mejorar este aspecto?

 

Necesitamos para poder decir que ya hacemos exploración espacial como debe ser. Salir con “naves” que nos protejan de la radiación, movernos entre planetas en cuestión de días. También resolver los problemas de la pérdida ósea por ausencia de gravedad. Y ¡cómo no! las llamaradas solares y la radiación cósmica jugando al “brilé” con nuestro ADN.

 

Un emprendedor tecnológico de éxito.

 

En esto la privatización y el interés general, junto a la investigación privada serán claves.

 

La punta de lanza la está llevando en mano la empresa SpaceX dirigida por Elon Musk.  Fue co-fundador de Paypal, y CEO a su vez de la conocida empresa TESLA. Esta compañía produce baterías de gran capacidad, coches y autobuses eléctricos, y ahora tejados y paneles solares.

 

Pero no se queda ahí, pues está emprendiendo en la tecnología para conectarnos a los ordenadores directamente nuestros cerebros… si antes lo digo…-.

 

La falta del respeto por la ciencia en el mundo del entretenimiento.

 

Me gusta la ciencia ficción que casi podamos llamar “ciencia”, esa que nos enseña un trocito del futuro probable. Sin grandes aspavientos. Respeta los hallazgos del mundo científico, como por ejemplo que en el espacio NO HAY SONIDOS.

 

A ver si toman nota los señores directores de cine, y de series de tv. La gravedad que estamos acostumbrados a resistir es de 1G, o 9,8 m/s², y con más de 10 veces eso la mayoría de las personas ya estaría desmallada.

 

Que la aceleración no es sinónimo de velocidad, y que la relatividad y el límite de la velocidad de la luz en el espacio sea una barrera que lograremos superar.

 

El futuro hecho serie de TV

 

Y si te sientes identificado con el párrafo anterior te recomiendo que veas la serie llamada “THE EXPANSE”. En mi opinión la mejor serie de Sci-Fi en quizás toda la historia de la televisión, aunque aún es joven y habrá que ver qué le depara el futuro. Si sigue haciendo las cosas bien o cae en desgracia.

 

Breve resumen del vídeo bonus sobre el posible futuro tecnológico que se muestra en “The Expanse”.

 

Podréis ver un ambiente donde la inteligencia artificial específica es casi algo que se sobreentiende y no cobra ningún protagonismo. Pero se usa en el manejo de las “naves” militares. Podréis ver efectos de la gravedad o la ausencia de ella en múltiples contextos y medidas. También de la radiación, y entender más sobre nuestros planetas más cercanos, sus satélites, y asteroides grandes más conocidos.

 

Más sorpresas en The Expanse.

 

Hay minería espacial, hay ecosistemas de investigación con domos en lunas. Hay incluso sindicatos y 3 “razas”, si queréis llamarlas de algún modo: Terrícolas, marcianos, y cinturinos (belters, que yo la veo en V.O.).  Te la recomiendo en versión original. ¡Ah! vas a ver algún que otro actor muy conocido. MUY conocido. ¡Sorpresa!

 

¡Y aquí el trailer!

 

Con ese broche de brisa fresca futurista me despido. Te dejo hasta el próximo post, que no tendrá nada que ve.

 

¡Te gustará!

 

 

Re-edición y actualización: Booweb (8-12-17)

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia. Para poder navegar has de aceptar nuestra política de cookies ACEPTAR
Aviso de cookies